lunes, 7 de noviembre de 2011

LA PAPA SE QUEMA EN EL NURR

***Edliany Sánchez

El cuarto año de Comunicación Social en el NURR tiene 8 semanas sin profesor que dicte la materia de Producción de Medios, también conocida como Periodismo Digital. Las autoridades lo sabían, la Consejera Estudiantil está al tanto, el punto estuvo propuesto y el tema permaneció 2 meses por debajo de la mesa del Consejo de Núcleo

Las autoridades del NURR, se pasan la responsabilidad como si esto fuera un juego, “¿quién tiene la papa?, ¡no se! La tiene el de a lado”. Quieren mostrar que no son culpables y no proponen soluciones.

El Vicerrector Doctor Erick Brown constantemente repite las mismas respuestas, “no hay presupuesto”, “eso es problema del Coordinador”, “pídanlo a la OPSU”. Entonces, ¿Cuál es el papel de un Vicerrector? ¿por qué propone que los estudiantes busquen un presupuesto que él está obligado a luchar?. Para un Vicerrector así la universidad no necesita enemigos.

Ante la falta de solución, los estudiantes de cuarto año de Comunicación Social organizan una toma pacífica del Vicerrectorado , de manera de ser escuchados en el Consejo de Núcleo, frente a autoridades cruzadas de manos. Lo que no imaginaban es que la materia de Periodismo Digital no es el único problema que existe en la carrera, sino uno de tantos sin resolver por la directiva de la universidad.

Gritando consignas, con pancartas, sin violencia y de manera organizada, es lo que necesitaba Brown para dejar de jugar a la papa se quema con las otras autoridades. Luego de ocho semanas los estudiantes ven luz gracias a una protesta que podía haberse evitado con un vicerrector que solventase el problema de un principio.

La papa se quemó y siempre se quemará en manos de la autoridad máxima. El Vicerrector se llama Erick Browm y como vicerrector siempre será responsable.

El consejo lo demostró, la única solución parece ser, enfrentarse a ellos, protestar por nuestros derechos para que las autoridades no olviden sus deberes, el bienestar estudiantil.

domingo, 17 de julio de 2011

¡Amor!

Incesantes momentos llevo en mi mente

Como aditivos químicos que no me dejan caducarte

¿Dónde estás? No te veo, eres un vicio en mi memoria

Muero cada día de mi vida esperando que se venza tu recuerdo

Pero eres como un virus que se insertó cuando más débil estaba.


Borraste mis deseos y mis anhelos, cuando te insertaste en mi corazón

Apagaste sus latidos en el momento que te fuiste

¿Dónde estás? No te veo, quisiera cambiar el chip que no me deja formatearte

¿Por qué tu pertenencia en mi memoria no es tan efímera como tu existencia en mi vida?


Dejaste clavada una estaca que cada día sigue siendo más profunda

Las horas siguen avanzando y solo pienso en volverte a sentir

¡Amor! Que sentimiento tan hermoso sigue en mí

Pero no puedo entregarlo todavía

¡Amor! Ese es el personaje con cuerpo, nombre y vida que no me deja ser feliz

domingo, 22 de mayo de 2011

Núcleo Universitario Rafael Rangel

Educación en picada

***Edliany Sánchez

El presupuesto deficitario al que ha sido sometido el Núcleo Universitario Rafael Rangel de la Universidad de los Andes, comienza a sentirse drásticamente en los distintos escenarios de convivencia estudiantil y coparticipación académica.

El deterioro de las aulas de clase, baños dañados, pocas unidades de transporte estudiantil e insuficiencia de pagos al concesionario encargado del comedor, son algunos de los ejemplos que ilustran la escases de la que es víctima la universidad.

La ULA-NURR se ha visto obligada a funcionar, con la asignación presupuestaria, que se le otorgó en el 2007, que para entonces ya era insuficiente, por lo que le ha sido imposible hacer el mantenimiento indispensable para sus equipos, más aún adquirirlos nuevos.

Los profesores que se jubilan deberían ser sustituidos por personal nuevo y con alto nivel de formación, pero esto tampoco es posible, si se toma en consideración el también deficiente y desestimulante salario que perciben actualmente los docentes universitarios.

El deficiente mantenimiento de las 18 unidades de transporte (que tiene la ULA-NURR) es notorio porque solo cuatro (4) cubren los distintos destinos de 3300 estudiantes que viajan diariamente. Cada aula requiere, por lo menos, de 60 puestos, por la ausencia de esta totalidad, los estudiantes trasladan constantemente los pupitres de un salón a otro.

Construcciones que debieron ser terminadas; como la ampliación del comedor y la nueva biblioteca del NURR, son solo bloques de infraestructuras a medio construir, y que fueron propaganda de políticos internos a la universidad, usada para ganar un curul. Y que hasta ahora, ni las autoridades de la ULA-NURR tienen precisión de cuándo serán terminadas estas edificaciones

Los estudiantes se "forman" con instrumentos obsoletos, se sientan en muebles desgastados por el tiempo y por el uso, no hay acceso colectivo a Internet, no hay aportes institucionales para la asistencia a eventos de divulgación científica y, lo más grave, se suspenden las clases porque no alcanzan los recursos para el comedor estudiantil.

Las autoridades universitarias no se han preocupado por solventar los problemas internos que tiene la universidad y por falta de recursos, tecnología y adiestramiento, los estudiantes de hoy, estamos seguros, serán mañana, profesionales con dificultades de comunicación para sobresalir en el mercado laboral.

Pedro León Zapata

***Edliany Sánchez

Desde 1965 mantiene una popular caricatura que aparece diariamente en el diario "El Nacional" llamada Zapatazos, la cual es de corte político y actualidad. Este periodista, humorista y caricaturista, fue galardonado en 1981 con el premio nacional de artes plásticas en 1981 y tuvo una exposición individual en 1975 en el museo de arte contemporáneo de Caracas, Museo de Bellas Artes, Galería de Arte Nacional, Museo Alejandro Otero, Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz-Diez y Fundación Celarg.

Las caricaturas denominadas Zapatazos, dedican un comentario diario a la situación nacional e internacional; muestran la percepción que el autor tiene de los problemas políticos, sociales, morales, culturales y económicos de Venezuela. Zapata a representado a diferentes personajes en sus caricaturas uno de ellos al presidente Hugo Chávez Frías donde los sugiere dictatorial y critica sus nombramientos de militares a su gabinete y distintos organismos oficiales, esto lo llevo a una gran controversia cuando en el 2000 el presidente durante la transmisión de su programa “Alo Presidente” critica una de las Caricaturas publicadas en el Nacional. Este interés del presidente, ocasionó un pico en las ventas del periódico

El Zapatazo toma como punto de partida los acontecimientos de carácter político, económico, social, cultural, militar, que aparecen reseñados en los diferentes medios de comunicación venezolanos. De esta forma, la caricatura va a depender en gran medida de la concepción personal que tenga el caricaturista de su entorno, de su percepción sobre los diferentes sucesos: represión, marchas, manifestaciones, personajes, consignas, revolución bolivariana, paro petrolero, desabastecimiento de gasolina, derrames petroleros, pronunciamientos militares, revolución cultural, medios de comunicación, cacerolazos, etc.

Olimpiadas de transporte

***Edliany Sánchez

Como todos los días, voy a la universidad con los ánimos todavía metidos en la cama, llego al aula tratando que mi cuerpo permanezca despierto. Solo pienso ¿qué clases tendremos durante el día que hagan que mis ánimos viajen a mi cuerpo de nuevo?, pero el calor de los pasillos, las clases pesadas de la mañana y de la tarde, y el sauna del comedor hacen que las baterías me lleguen a menos uno.

Salgo del calor infernal del pasillo, para recibir el sol descomunal que alumbra en los lugares abiertos de mi casa de estudio, camino lentamente casi arrastrando mis pies pensando en el bañito que me espera en casa, pero los pocos ánimos que despertaron en la mañana y salieron conmigo de mi cama y los que casi estoy pisando por el cansancio, esos ánimos que todavía me acompañan se salen de mi cuerpo cuando a lo lejos veo a todos los estudiantes que al igual que yo van en la misma dirección, en el mismo bus y con el mismo animo.

Llego sin pensarlo a la parada, deseando que salgan rápido estos buses, quiero llegar a mi casa, quiero bañarme, quiero dormir. A mi lado tengo a dos personas conversando que “solo hay cuatro buses trabajando”, dirijo mi palabra como si alguna de las respuestas me fuera abrir una luz en el cielo y pregunto ¿cuál de esos cuatro buses que están trabajando va a llevarnos? pero ni los choferes saben.

En este momento aunque el sol está apagándose, me siento como vampiro fuera de su ataúd, quemándome poco a poco por los rayos que aún quedan traspasando el cielo. ¡Un aleluya! se escucha entre todos los estudiantes que estamos esperando, un bus está por salir, me levanto con los ánimos que todavía me quedan, me armo de valor y como si estuviera a punto de ganarme una medalla olímpica salgo corriendo para ganarme un puesto en ese bus.

Entre carreras y empujones, por fin pude entrar y tomar un puesto que como trono de reina ya estoy imaginando, ¡Dios! mi medalla me la he ganado, pude sentarme. Pero no en esta universidad nada es tan fácil, a última hora este bus no va a salir, ahora el que va a salir es el que está a un lado y comienza la competencia de nuevo, salir del bus y entrar en otro, pero todos los que quedaron afuera la primera vez tenían ventaja y el trono ya está ganado. En palabras fuertes voy deseándole el mejor de los días al chofer, a los estudiantes, a la universidad, y a mi cansancio.

Parada como asta y meneándome como la bandera, no sé si voy más cómoda que los que van sentados en un asiento mal atendido, pero si me siento más cerca de hogar y mis ánimos comienzan a subir.

Hoy no tenía dinero, Hoy no había tickets en mi cartera, Hoy solo trabajaron cuatro buses estudiantiles, Hoy todo mi recorrido en el bus fue tratando que mi cuerpo se aferrara a una barra porque no podía ir sentada, pero por fin ya estoy en mi casa a punto de apagar mi interruptor cerebral, porque mañana será otro día y mañana voy a tener que amarrar mis ánimos con la correa para montarme en el mismo bus de regreso a la universidad.